GNOSTICISMO


1. Introducción:


Adentrarnos en el mundo de la filosofía y sus corrientes históricas; es una tarea fascinante y compleja a la vez. Una expresión no le quita mérito a la otra. Hay, dentro del maravilloso universo filosófico, encuentros y desencuentros que reflejan la ocupación humana por desentrañar algunos misterios que nos propone la existencia. En el presente trabajo abordaremos una de las corrientes más interesantes por sus ribetes no sólo filosóficos, sino también, porque ha logrado una gran influencia sobre pensadores teológicos y religiosos.

El gnosticismo se ha ganado un lugar dentro de la historia de la filosofía porque trascendió, tal vez mas allá de sus propias intenciones de trascendencia, en un mundo donde los sincretismos estaban “de moda”, y una serie de confusiones doctrinales tanto filosóficas como religiosas albergaban las intenciones de trascendencia humana. Los gnósticos por su parte no podían ser menos, se transformaron para sus contemporáneos, y para la historia, en una forma de pensamiento y de búsqueda de lo trascendente polémica, sobre todo, frente a la cuestión misma del conocimiento, ¿de dónde proviene?, ¿qué es en verdad?, ¿para qué sirve conocer? Gnoseología y gnosticismo, tienen una misma raíz etimológicamente hablando, por eso no nos puede pasar desapercibido.

He buscado a los efectos de correr el velo de los prejuicios, que sobre esta corriente gnoseológica existen, entre autores como Étienne Gilson y Jean Paul Corsetti, entre otros,  orígenes e influencias de esta corriente, quienes me han permitido encontrar claves histórico filosóficas para arribar a alguna comprensión respecto de las ideas y pensamientos que nos heredó el gnosticismo. A la vez me hice algunas preguntas ¿quedan resquicios de aquellos pensamientos, en nuestros días? ¿Dónde, en alguna corriente filosófica actual? Para el Cristianismo, el gnosticismo, fue considerado como secta, ¿hoy ocurre lo mismo?, ¿por qué? ¿Los gnósticos sólo fueron un mero intento sincrético más de su época?

El gnosticismo no sólo es, a mi criterio, una corriente filosófica sino que también representa un esfuerzo por comprender la relación entre el misterio y la materia, entre lo que podemos imaginar y lo que es, entre lo que creemos que es y puede llegar a ser. Desde mi perspectiva, sus influencias datan de una centuria antes de que se los nombrara como tales y su impronta marcará en el descubrimiento del conocimiento, filosofía y religión mediante, un aporte muy interesante a la gnoseología.

Así, pretendo encontrar en esta breve presentación, un esbozo sobre el planteo gnóstico y su importancia en el pensamiento universal, a ese sólo efecto esta pequeña introducción.



2. De Filón a la revelación Cristiana: Orígenes gnósticos.


2.1 Filón de Alejandría, del misterio al misticismo



Muchos pensadores lograron capitalizar la sabiduría ateniense junto con la judía, y esto ocurrió precisamente en un período en que el “Imperio romano controla el mundo mediterráneo” (1)

El pitagorismo es una de las corrientes filosóficas más importantes de la historia. Podríamos decir que “el espíritu pitagórico” (2) se fusiona al neoplatonismo de esa época para abrir un abanico de posturas filosóficas que tuvieron una gran influencia luego en el mismo cristianismo. Se da aquí un excepcional ejemplo de transmisión, no sólo oral sino también escrita.

Filón de Alejandría, (20 a.C. - 54 d.C.), quien parece haber tenido un parentesco con Herodes, se inclina por la filosofía y tras años de estudio, define pues lo que en su prestigiosa fe y razón van a dejar plasmado en sus obras, las cuales se pronunciaban a favor de los judíos y van a bregar por “reformar la filosofía griega tradicional” (3), de la misma manera está en contra de las filosofías paganas a las cuales considera retrógradas.

Una fuerte formación lo lleva a concluir que prefiere más a Platón que a los retóricos. El registro de sus obras como: La Vida de Moisés, Explicación de la Ley y Apología para los judíos, reflejan junto con De Vita contemplativa, su aversión a los sincretismos y su gran preocupación por los misterios de la fe, la cual lo mantuvo firme en sus convicciones a pesar de los vaivenes filosóficos de la época.

“Como lo subraya justamente Jean Deniélou en su Filón de Alejandría (1958), la vida de Filón está en la confluencia del judaísmo, del helenismo y la romanidad. Este hecho debe tenerse en cuenta porque, tanto en el judaísmo como en el pensamiento griego, las corrientes y las tendencias se multiplican” (4)

Filón desarrolla, para Jean Paul Corsetti, una teosofía. La cuál, se apoya sobre la noción del logos, un verbo que contiene el modelo del mundo.

 “A partir de este modelo Dios ha creado el Universo. Así se trata pues de una reverberación en el orden de la creación. Esta idea preconcebida influirá en las exégesis futuras del dogma de la Trinidad” (…)(5)

Filón se opone a la idea heraclítea del logos, nos va a decir que éste es una fuente de vida y de misterio, esperanza y conocimiento de Dios. “Ciertamente el logos separa al creador de su obra, pero sigue siendo sin embargo lugar de transmisión y de traducción polisémicas” (6). Filón desarrolla también categorías de ángeles, en De confusione, unos que son potencias gracias a las cuales el cosmos fue construido y los otros los llama vivientes, que llenan el aire y se pueden unir eventualmente a los cuerpos.









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(1)     Jean-Paul Corsetti,  Historia del Esoterismo y de las Ciencias Ocultas, Bs. As, Argentina, 1993, p. 43.
(2)     Ibid. p.43.
(3)     Ibid p.44.


Es evidente que estas concepciones luego se reproducen de una u otra manera en el cristianismo y no sólo allí sino también, muy a pesar de Filón mismo, dentro del denominado esoterismo el cuál mutará en infinidad de formas, muriendo por momentos en apariencia y por otras, resurgiendo con nuevas adaptaciones.

 “Filón procede también a la elaboración de una antropología mística, inspirándose tanto en la tradición del Talmud y del Midrash como en la filosofía platónica y en fuentes mitológicas. Su preocupación pedagógica  es comunicar tendencias griegas y judías, no le impide alcanzar una mística que ostenta modos de pensamiento esotéricos, a los que ya revelaba en su atracción por Terapeutas y Esenios… ” (6)

La filosofía filoneana nos muestra un primer acercamiento al gnosticismo, ¿por qué?, porque posee influencias pitagóricas y platónicas, que luego se adhieren a los amantes del conocimiento por sobre todo. Porque sin Filón, creo, se hace mas complicado aún rastrear los orígenes de los gnósticos, ya que estos últimos se ocuparon, como el filósofo citado, de elaborar su propia teoría a cerca del conocimiento. Sus reminiscencias son similares, no idénticas. Pero veamos un poco sobre los neopitagórico y neoplatónicos, reflejo también como dijimos anteriormente, de la permanencia de lo griego en la filosofía.


2.2 Neopitagorismo


En Filón mismo la simbólica pitagórica es importante, un ejemplo de ello es su interpretación del Séptimo día de la Creación, esta influencia pitagórica se extiende al mundo helénico y romano. Pitágoras no sólo es retratado en su vida por la comprobación una comunidad iniciática de discípulos, a través de doxografías tardías y biografías.

 “Durante los últimos decenios de la republica romana, y los cuatro primeros siglos de nuestra era, una sustancial documentación nos es provista por neoplatónicos como Alejando de Polhystor, que es una de las fuentes de Diógenes Laercio, y los pitagóricos como Apolonio de Tiana, Moderatus de Gades o Nicómaco de Gerasa, en las que han de inspirarse Porfirio y Jámblico” (7)

En la aritmología y la metafísica de los números, la creencia en la vida después de la muerte, y el recurso de las mediaciones y la doctrina de la analogía, se refleja la importancia del pitagorismo. Su nuevo protagonismo en la filosofía y en la religión regresan para instalar nuevas corrientes a partir de las cuales se nutre luego el gnosticismo. Tal caso ocurre lo que escribe Varron (116-27 a.C.), el cuál se refiere de sí mismo como pitagórico, y hace una importante síntesis sobre el pitagorismo y otras corrientes de la época. Luego, “será leído por los padres de la Iglesia y por toda la Edad Media”(8)

Nociones de proporción, de armonía, de Katharsis (purificación) se reflejan en los nuevos pitagóricos y delinean un hilo conductor con el gnosticismo.




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(4)     Jean-Paul Corsetti, ob.cit. p.44.
(5)     Jean-Paul Corsetti, ob.cit. p.45
(6)     Jean-Paul Corsetti, ob. cit. p.46.
(7)     Jean-Paul Corsetti, ob. cit. p.47.
(8)     Jean-Paul Corsetti, ob. cit. p. 48.


2.3 Neoplatonismo

Dentro de esta corriente podemos distinguir a cuatro representantes que nos acercarán aún más al gnosticismo. Se presenta entre ellos, desde el siglo I al III, ciertas diferencias que mostrarán las discusiones precedentes y posteriores a la corriente gnóstica. De Noumenius a Plotino, de Porfirio a Jámblico, trataremos de desentrañar brevemente las raíces, ya ramas, de nuestra corriente en cuestión.


El primero de los nombrados -Noumenuis- en el siglo II, intenta hallar en la obra de Platón lo índices de una ancestral sabiduría oriental, especialmente la de Moisés. Distingue al dios superior y soberano de quien proceden las almas, del demiurgo que por su parte, ha realizado la obra del cosmos, ha ordenado el mundo. Esta idea luego será explotada por algunos gnósticos. Así mismo dos almas opuestas se expresan en el hombre. Una, engendrada en el transcurso de la Caída, la cual carece de razón. La otra es susceptible de comunicarse con la divinidad por parte del conocimiento que ella recibe.

Este dualismo será refutado por Plotino que, luego de Filón, denuncia el peligro de tales sincretismos…Plotino no sucumbe a un dualismo ontológico. El alma y el cuerpo son dos expresiones diferentes de una misma sustancia, y el cuerpo es simplemente la expresión materializada del alma que contiene lo inteligible… Así, el ser individual contiene en sí lo universal que a su vez, se expresa en una sucesión jerárquica de pensamientos”(9)

Porfirio y Jámblico, retomarán estas enseñanzas con ciertas adaptaciones volviendo, por ejemplo sobre, “la función catártica (purificadora)” (10), de la teúrgia - tipo de magia cosmológica- por ejemplo, ubica las divinidades paganas en el rango de los malos demonios. “No rechazan los ritos demonológicos y recurren a prácticas a menudo prestadas a favor del sincretismo que denunciara Filón” (11).

Jámblico por su parte específica transformará el neoplatonismo adaptando la mística pagana a la tradición oriental, permaneciendo en la orbita platónica. El va a afirmar que el conocimiento, tanto como la magia vienen de los dioses y a ellos ha de retornar. Esto lo hizo establecer ciertos ritos que conformaban una rara mezcla entre la reflexión sobre el origen del conocimiento y una magia cuasi mimética que aborrecía las pasiones del cuerpo.

Hasta aquí hemos visto las primeras variantes de lo que luego se denominará como gnosticismo, una conjunción de posturas a veces inflexibles respecto de la condición humana y sus posibilidades por arribar al conocimiento y desde éste trascender.
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(9)   Jean-Paul Corsetti ob. cit. p. 48.
(10) Jean-Paul Corsetti ob. cit. p. 48.
(11) Jean-Paul Corsetti ob. cit. p. 49.

2.4 Mas corrientes en estas corrientes


Es rica entonces esta corriente, puesto que posee no sólo el pitagorismo y platonismo renovados, sino que también, confluyen en ella: estoicismo, paganismo, y la misma revelación cristiana de la cuál se separa en forma diametralmente opuesta. A modo de síntesis de esta primer parte de los orígenes, podemos agregar sucintamente algunas corrientes más, que componen al gnosticismo: 

·         El estoicismo: el desprecio por la materia y por los sentidos que nos ponen en contacto con la misma, que lleva al estoicismo a buscar la apatía, tratando de prescindir de la materia en pos del crecimiento y la liberación del espíritu, es también recibido por los gnósticos, quienes encontrarán en el conocimiento (lo inmaterial) la liberación y la redención.

·         Sincretismos orientales: la categoría de misterio -lo oculto- la pasión por las cosmogonías, contribuyen en el encuentro con la revelación cristiana a formar un gran sincretismo, donde pueden encontrarse divinidades, fragmentos de leyendas o antiguas explicaciones del universo provenientes de los más remotos lugares, dialogando con la revelación cristiana.

·         La revelación cristiana: Cristo es para los gnósticos el revelador que viene a iluminar con la luz de la verdad, a liberar del error inicial a los hombres. Acentuando la función gnoseológica, quedan desdibujadas en Cristo la Encarnación y la Pasión, reducidas a la ficción, o prácticamente ignoradas.


Uno de los autores consultados refiere de que la historia de “los gnósticos y los gnosticismo” (12) se cierne sobre “un dialogo entre la fe religiosa (pistis) y el conocimiento intelectual (gnosis)(13). Considero que éstas es una de las claves para comenzar a comprender el tema que nos convoca en el presente trabajo. Sus representantes más reconocidos de mitad del siglo II en adelante, (Marción, Basílides y Valentín),  fueron lo suficientemente prolíferos en sus escritos y enseñanzas a tal punto que San Irineo, siendo parte de una “generación que había conocido a Cristo” (14) y, a quién los propios apóstoles designaron como obispo de su lugar natal, Esmirna. Este padre de la Iglesia con una convicción férrea combatió abiertamente las deformaciones gnósticas, considerando que no existe razón sin fe y viceversa.


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(12)  Étienne Gilson, La Filosofía en la edad media, Madrid, España, 1972, p.40.
(13)  Ob. cit. p.41.
(14)  Ob. cit. p.35.



3. El Gnosticismo propiamente dicho


Para arribar a  definiciones mas acabadas acerca de esta corriente tomaremos a E.Gilson, quien nos dice: “se trata de la búsqueda de una experiencia unificante y divinizadora que permita llegar a Dios en un contacto personal y unirse realmente a el” (15).

Si bien tiene raíces antiguas entre las que pueden mencionarse el platonismo, el estoicismo, algunos sincretismos orientales, el gnosticismo como tal recién adquiere real dimensión a partir de la Revelación obrada en Cristo. “En efecto, parte de una fe en la revelación, y la transforma en un conocimiento capaz de unir al hombre con Dios” (16). La fe revelada se convierte entonces en la materia prima desde la cual pensar el Misterio, un misterio oculto y reservado para unos pocos hombres.

Ese misterio conforma una gnosis (conocimiento) capaz de liberar al hombre del error, en eso consiste la salvación. Cristo es el salvador que reveló los misterios ocultos que salvan al hombre. Estos misterios ocultos, que no son los mismos para todos los gnósticos, habitualmente son complicadas cosmogonías e interpretaciones del universo. Cada maestro gnóstico tiene su doctrina, de la que se siente deudor y testigo.

“Por eso cuando hablamos de gnosticismo no hacemos referencia a un único pensamiento, sino a una amplia corriente con algunas características comunes(17). Entre las coincidencias podemos mencionar las siguientes: un objetivo religioso o pseudo religioso de unión con la divinidad; raíces dispersas que beben en las fuentes de la filosofía griega y en tradiciones orientales; un punto de partida en la revelación cristiana; entre otras.


3.1  Fe y razón: el planteo gnoseológico


Desconfiando de las posibilidades que tiene el hombre de conocer la verdad, la revelación se convierte en la única fuente de acceso a la verdad. Los conocimientos que naturalmente puede adquirir el hombre, son irrelevantes, y no hacen sino dejarlo en el error. “Para acceder a la verdad hace falta que la misma nos sea dada, revelada” (18). Por eso, el verdadero conocimiento de los gnósticos comienza en la fe en la Revelación. La imagen que tal vez representa mejor a este planteo es la de la razón parada sobre los hombros de la Revelación, contemplando un horizonte difícil de vislumbrar. Sin la revelación la verdad es inaccesible, sin la razón la revelación no puede ser recibida por el hombre. Y es necesario decir que no todo hombre esta capacitado para la verdad, solo algunos, superiores, que deben cumplir con el rito iniciático de la iluminación.

La imposibilidad del hombre de conocer la verdad por si mismo, la revelación del Dios cristiano, la pregunta por el problema del mal y las influencias de la filosofía estoica llevan al planteo metafísico en los gnósticos. De todos modos, es importante decir que no podemos encontrar una sola metafísica gnóstica, ya que las distintas gnosis pueden tener planteos distintos. A modo de ejemplo, aquí presentamos la pregunta metafísica en dos gnósticos, Marción y Basílides, y el giro que agrega Valentín a ésta.

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(15)  Étienne Gilson, La Filosofía en la edad media, Madrid, España, 1972, p.35.
(16)  Étienne Gilson, ob. cit. p. 35
(17)  Étienne Gilson, ob. cit. p. 36

3.2     Dualismo, Panteísmo, Filosofía.


3.2.1  El dualismo marcionita:


Marción de Sínope, antepone al Antiguo (A.T.) el Nuevo Testamento (N.T.). Dice que el Dios del A.T. ha ordenado el mundo a partir de una materia que él no ha creado, y que esa materia es principio del mal. La existencia del mal tiene que ver justamente con ese principio, y con la rebeldía de los ángeles y de los hombres.

Dice también Marción que el “Dios extranjero ha permanecido desconocido para los hombres” (19), y que Jesucristo ha venido a revelarlo. Este Dios, es justiciero, es la bondad por esencia, es todopoderoso y omnisciente, y se ha compadecido de los hombres y venido a redimirlos.

Gilson expresa la impronta dualista de Marción, de la misma manera quiero hacer notar que este dato importantísimo lo he recogido a priori tomando el caso de Jámblico y Porfirio, ideas contra las cuales luego Plotino tratará de luchar y de la misma manera es también de destacar que, esta aversión al judaísmo de Marción también se contrapone con las ideas de Plotino y esto demuestra, por qué digo que el gnosticismo no es una corriente menor y que si bien se nutre de otras ha debido librar sus propias batallas. 

Marción separa,  un principio del bien (Dios) y un principio del mal (la materia). El Dios del A.T., no es sino un demiurgo. Esos dos principios bastan para explicar la presencia del mal en el mundo y la existencia de los seres creados. De alguna manera esto refleja la parte estoica del gnosticismo.

Me voy a detener brevemente aquí puesto que este dualismo al que hago referencia recogido del excelso trabajo de estos autores, no es pertenencia sólo del pasado propiamente occidental, sino que es herencia del pasado indoeuropeo y aún mas allá. “Irán, que fue una de las primeras regiones del mundo, en sus altiplanos, se desarrolló también un sofisticado entramado social, comandando por una casta sacerdotal” (20), que a partir del mito zoroástrico pusieron sobre el ser humano esta dicotomía entre el bien y el mal. Y fue allí donde también se produjo como consecuencia de un hito social y político, la discusión por el respeto de una nueva ley contra una vieja.

 

3.3 El panteísmo de Basílides y la filosofía valentiniana:


Basílides es oriundo de la Siria del siglo II, y su gnosis revela un importante imaginario folklórico, popular y mistérico. Parte de un “Dios no-ser” que tiene en si mismo las semillas que darán origen a todos los seres. “Su gnosis consiste en una complicada cosmogonía que explica de qué modo las semillas divinas salen de Dios y llegan a dar origen a los seres” (21) Aquí debe entenderse que se trata de seres divinos, no materiales.

Tres tipos  de semillas brotan de éste Dios, el cuál posee una especie de generador de las mismas al cuál Gilson lo denomina como panspernia,  y que,  según cada una de estas semillas, es el origen de su filiación.

En el ceno de la mencionada panspernia nace el gran Arkhon. Desde aquí surgen una serie de seres que pueblan un mundo intermedio. Pero en éste dios padece de un grave problema de vanidad, movido por la codicia, da forma a la materia caótica creando así a la tierra y al hombre. El hombre es un ser doble, que pertenece al mundo material por el cuerpo, y al mundo divino por el alma.

Si tuviéramos que encuadrar esta gnosis en un planteo metafísico, tal vez lo más acertado sea hablar de un panteísmo, ya que todos los seres espirituales son seres que tienen en sí mismos la chispa de la divinidad, la semilla de Dios. De este modo Dios está presente en todos los seres, al menos los espirituales, como una emanación de la divinidad.

Pero si tenemos en cuenta que el mundo material no lleva la semilla divina, y que la materia eterna es el principio de muerte y corrupción, entonces debemos volver a hablar de dualismo: dos principios, uno bueno que es la divinidad, y uno malo que es la materia.

Valentín, quién enseñó en Roma y Alejandría, entre el 135 y el 160, va a agregar a esta compleja construcción categorías de hombres, a partir del Demiurgo de Basílides, desde dónde surgen dos tipos de hombres los Materiales, como inferiores y los Psíquicos, quienes son más nobles y agrega los más nobles aún los Espirituales. Con éstos últimos se lo identifica a Jesús, nacido de una virgen,  llamado Redentor.

Podríamos agregar que, en definitiva se los puede clasificar de la siguiente manera; los sensibles, los espirituales y los gnósticos. Los primeros viven de los sentidos, buscan el placer, la comida, la bebida, el sexo, y revelan el estadio más bajo que puede encontrarse el hombre. Los espirituales son hombres que apuestan al conocimiento, a investigar y a saber, son seres que tratan de liberarse de las ataduras de este cuerpo mortal, pero que sin embargo, no se liberan ni se redimen porque no han recibido la gnosis. Los últimos, los gnósticos, son hombres espirituales que han sido liberados del error inicial; que a través de la iluminación se han hecho capaces de recibir la revelación, y escudriñan el misterio.

Sabemos hasta aquí que hay diversas gnosis, habitualmente pensamientos complicados que se preguntan por el origen del ser y por la redención. Tal vez lo importante sea darse cuenta que en los gnósticos está la inquietud metafísica, que tal vez no es una inquietud filosófica explicita, o que está latente y expresada de otro modo, pero que indudablemente está y se pregunta por el origen de los seres y la presencia del mal.

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(19)  Étienne Gilson, ob. cit. p. 38
(20)  Gerald Messadié, El Diablo, Barcelona, España, 1994.
(21)  Étienne Gilson, ob. cit. p. 39
(22)  Étienne Gilson, ob. cit. p. 40


4. Antropología gnóstica


Siguiendo adelante con el dualismo que plantea que la materia es mala, y principio del mal, y que Dios es bueno, espiritual, y principio del bien; arribamos fácilmente a un dualismo antropológico. Esta concepción del hombre va a subrayar las bondades del alma espiritual, y la corrupción del cuerpo material. Por eso, la dignidad del hombre va a estar alojada en su espiritualidad, esto es, la razón, la voluntad, la libertad, entre otras. Del mismo modo, el cuerpo es despreciado, por ser la fuente de la corrupción.


4.1 Moral gnóstica


Siguiendo con las consecuencias del dualismo metafísico, luego antropológico, llegamos a una moral también dualista. Si lo más elevado del hombre es la razón, y lo más despreciado el cuerpo, el planteo estoico de liberación por medio del espíritu calza a la perfección.

Tal vez haya que hacer al respecto una breve salvedad, y es que la liberación estoica es a través de la voluntad que busca ascéticamente alejarse de la materia; mientras que la liberación gnóstica por medio del conocimiento, y a partir de la revelación.

Profundizando un poco en esta diferencia, vemos que la liberación estoica es accesible al hombre, y la liberación gnóstica es inalcanzable para los hombres, ya que nunca hubieran podido conocer la verdad de no ser por que Jesucristo la ha querido revelar. Tal vez, esta diferencia estribe en lo que para varios autores encuentran fácil de diferenciar,  el estoicismo es una filosofía, mientras que consideran que el gnosticismo es un planteo religioso, es decir, su objetivo principal es la unión con la divinidad.

 



5. Valoración teológica desde la perspectiva Católica


Teniendo en cuenta que el gnosticismo hace pie en la Revelación obrada en Jesucristo, aun a sabiendas que esto excede nuestra asignatura, me propongo valorar este pensamiento a la luz de la fe revelada.

5.1 No comprenden la Encarnación

En primer lugar, me detengo en el misterio de la Encarnación. El Hijo Eterno de Dios se hizo tiempo, se hizo realmente hombre para redimir a los hombres. Dios valoró el cuerpo humano al hacerse hombre, la materia al tomar una naturaleza material. Si Dios valoró así la materia y el cuerpo, no hay razón para despreciarla.

La moral cambia si se redime la materia, ya no hay que despreciar la materia, y entonces la sexualidad humana, por ejemplo, pasa a ser algo positivo, y no debe ser negada o despreciada.

5.2  Desprecian la Pasión

El acento gnoseológico de la redención, junto al desprecio por la materia, los sentidos y las pasiones, llevó a los gnósticos a despreciar la Pasión como algo indigno de Dios. Son muchos los que creen que fue una ficción, pero que no reviste especial importancia, ya que lo verdaderamente importante es lo que Dios enseñó.

Para la fe católica, la redención es obrada por Cristo en su muerte y resurrección, es su obediencia al Padre, la oblación de su vida lo que salva; y no su doctrina. La doctrina de Jesús enseña el camino que Él mismo siguió, enseña a vivir, pero la salvación se da porque Él pagó con su sangre la deuda que los hombres contrajimos con Dios al pecar.

5.3   La creación

La misma idea de creación está cuestionada por los gnósticos. Con sus grandes cosmogonías, plantean el origen de los seres; el problema es que para explicar la presencia del mal, recurren a un principio que es la materia eterna aunque vista como mala. A diferencia de lo que ocurre en la fe católica donde Dios es el creador de todo el universo.

La materia también es creada por Dios, y por lo tanto es buena. Todo lo creado es bueno. Y esto va en contra del dualismo. Hay un solo principio, un solo creador de todo, que es Dios.

¿Cómo explicar entonces la presencia del mal en el mundo? Este es un problema muy difícil, un misterio que está escondido en la sabiduría de Dios. Sin embargo, pidiendo perdón por la simpleza, debemos señalar que la creación no está terminada, sino en obra, y que el mal natural está relacionado con un universo que se está haciendo; y el mal moral con el pecado, que fue introducido en el mundo por los hombres.


6. Conclusión


El gnosticismo para algunos puede ser poco menos que una corriente filosófica y para otros un camino para la unión con Dios, suele ser también una vieja secta de origen cristiano y a la vez se sostiene que existen recreaciones de aquellos extraños pensamientos.

Lo que indefinitiva se ha comprobado es que esta corriente importante – para mi pensar y sentir- para la historia de la filosofía y no menos para la teología, a dejado un aporte cuantioso en derivaciones impensadas. Ya sea por sus orígenes griegos como por la convergencia con el cristianismo.

Por un lado, cuando al inicio de este trabajo decía que el gnosticismo representa un esfuerzo por comprender la relación entre el misterio y la materia, entre lo que podemos imaginar y lo que es, entre lo que creemos que es y puede llegar a ser, me refería a ese período dónde grandes pensadores, como Filón de Alejandría, vislumbraban aciertos y errores de corrientes que apuntalaban hacia el gnosticismo, sus reflexiones y aseveraciones respecto del origen del conocimiento y la posibilidad de unión entre el hombre y su deidad, se fueron trasladando hasta llegar a las corrientes gnósticas.

Por el otro, cuando tomo los aportes Gilson refuerzo esta idea principal donde digo que el gnosticismo se adentra en lo más profundo del cristianismo, pero que luego como toda postura opuesta a un poder mayor, es perseguida, no por inocente ni mucho menos por mendaz, sino porque se contrapone tal vez con la propia lógica de la historia.

Lo cierto es que siglos después se la sigue considerando como una secta dentro del cristianismo, tal es el caso de lo que aparece en el libro editado por el Consejo Episcopal Latinoamericano, escrito por Francisco Sampedro Nieto, “Sectas y otras doctrinas en la actualidad”(21) donde se refiera al gnosticismo como un precedente histórico de las actuales sectas.  Ni que hablar de lo que ocurre dentro del protestantismo con por ejemplo el libro, de Luisa Jeter de Walker, “¿Cuál camino?”(22), donde ni el mismo catolicismo se salva de ser considerado secta.

Seguramente han quedado resquicios de las concepciones gnósticas en nuestro tiempo y alarma mediante algunos advierten sobre sus peligros. A. M. Baggio y G.A. Suárez, en “New Age” ¿moda o desafío?(23)  Titulan en la pagina 28 “Una gnosis para el 2000” refiriéndose a una especie de nuevo esoterismo con orígenes gnósticos, algo así como un nuevo sincretismo para el siglo XXI.

¿Puede haber un no-compromiso o una mirada liviana respecto del pensamiento gnóstico? Creo que no, puesto que no se puede, a mi criterio, afirmar que el gnosticismo es nada más que una mera antigua secta o una corriente sincrética que se desdobla y no se rompe a lo largo de la historia. Lo que ocurre es que podemos volver a incurrir en un nuevo viejo y grave error, tildar de secta a cualquier cosa que amenace nuestras creencias a cerca de lo que es verdad, unas veces ignorando y otras decididamente volviendo a la casa de brujas, lo cuál mas que un error, sería un crimen.
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(23)  Francisco Sampedro Nieto, Sectas y otras doctrinas en la actualidad, Santafé de Bogotá, Colombia, 1995.
(24)  Luisa Jeter de Walker, ¿Cuál camino?, Miami, Estados Unidos de América, 1996.
(25)  A. M. Baggio y G.A. Suárez, New Age ¿moda o desafío?, Buenos Aires, Argentina, 1994.







Apéndice I
El gnosticismo moderno (*)



El gnosticismo moderno


Diario de Xalapa
13 de octubre de 2008

Frank Barrios Gómez

Tuvieron que pasar casi 2 mil años para que volviera a resurgir la corriente gnóstica. En el año 182 de la era cristiana, Irineo, arzobispo de Lyon ordena que se quemen todos los textos escritos por los gnósticos, los cuales eran alrededor de un centenar (evangelios) y hasta ese entonces fueron aceptados y estudiados en los templos católicos.

Afortunadamente, un monje revolucionario para esa época, San Pacomio, hizo caso omiso a las órdenes de este jerarca católico y en lugar de destruir guardó en vasijas de barro todo lo que pudo en relación con evangelios escritos por los gnósticos.

Es así, como en el año de 1945, en Nag Hammadi, Egipto, la naturaleza vuelve a hacer resurgir parte de este material el cual por fortuna no cae en manos de la Iglesia Católica y es dado a conocer a la humanidad.

Es así como hoy en día se conoce el evangelio de María Magdalena, el evangelio de los egipcios y el evangelio de la verdad, entre otros. Esto, anexado con material que ha ido apareciendo como aquél que ha causado estragos en los cimientos de la ya derruida Iglesia Católica, me refiero al evangelio de Judas, encontrado en un banco de Nueva York y dado a conocer a la humanidad hasta este siglo XXI.

Con esta información nos damos cuenta que la Gnosis es un cuerpo de doctrina que existió desde antes de la creación de la nueva religión del Imperio Romano y aceptada por Constantino el grande, con tal de salvar a Roma. Pero esto no indica que este emperador romano fuera Católico, ya que fue bautizado en el umbral de su muerte.

Con el poder adquirido, los católicos comenzaron una implacable persecución contra todo aquello que atentara contra sus intereses, ordenando la eliminación de todo lo que oliera a Gnosis y es así como los gnósticos tuvieron que huir o convertirse a la nueva religión si es que querían salvar su vida y sus pertenencias.

Después del siglo II, poco o nada volvió a saberse del gnosticismo hasta que en los años 50, el investigador esoterista, Samael Aun Weor, estudioso de varias doctrinas filosóficas, entre ellas el mediumnismo, rosacrusismo, teosofía y masonería, entre otras, desempolva ese conocimiento gnóstico y escribe su primer libro, "Puerta de entrada a la iniciación. Matrimonio perfecto kínder". De nuevo vuelve a manifestarse un implacable acoso hacia el escritor para que desistiera en su empeño de sacar a la luz el conocimiento gnóstico. Pero los tiempos habían cambiado y ya no imperaba la inquisición y es así como poco a poco el nuevo movimiento toma fuerza hasta proyectarse con mucho auge en todo el continente americano. Actualmente lo encontramos en casi toda Europa y parte de Asia y África.

La Gnosis es un cuerpo de doctrina milenaria adaptada a la época que vivimos. No puede compararse con el medio en el que se desenvolvieron grandes gnósticos como Juan el Bautista, Jesús de Nazaret y María Magdalena, mencionada en el evangelio de Felipe como "La compañera sentimental del Salvador".

La Gnosis posee 4 pilares sobre los que descansa su cuerpo de doctrina: Filosofía, ciencia, arte y mística. Dentro del pilar de la filosofía, al estudiante se le da la enseñanza para que escudriñe dentro de sí mismo porque el cuerpo es el templo del Dios vivo. Todo lo que se requiere se encuentra dentro de cada quien. ¿Quién soy? ¿Qué hago? ¿Dónde estoy? ¿Cuál es el objetivo de la vida? Estas respuestas cada cual debe buscarlas en su interior.

El pilar de la ciencia gnóstica es práctico. Al alumno se le lleva de la mano para que dé sus primeros pasos en técnicas como la meditación, mantralización para que aprenda a viajar con su cuerpo astral dentro de la cuarta dimensión y se convierta en un investigador consciente de los mundos espirituales. Además se le indica la forma de despertar sus chacras para que se vuelva clarividente, clariaudiente y posea telepatía, entre otros poderes.

El pilar del arte es básico para que se extraiga el conocimiento que grandes iniciados dejaron escondidos en obras que inmortalizaron. Entre ellas encontramos la música clásica. Beethoven, guardián del templo de la música escribió sinfonías que marcan grandes iniciaciones. Dante Alighieri escribió "La divina comedia", obra que muestra el paso que debe dar un iniciado que aspire elevarse a los cielos. Y las catedrales góticas, construidas por insignes albañiles masones, son un libro abierto para quien sepa leer el mensaje que encierran ellas.

Y por último, el pilar de la mística, indica que debe existir respeto hacia los demás credos porque para que respeten nuestra creencia debemos poner el ejemplo respetando al prójimo. Todas las religiones son perlas preciosas engarzadas en el hijo de oro de la divinidad. La Gnosis no es una religión, es un cuerpo de doctrina filosófica que alberga a todos los demás credos.

Continúan mañana, en el local del Instituto Gnóstico de Antropología, ubicado en calle Ursulo Galván 124 de esta ciudad xalapeña, el ciclo de conferencias teórico-práctico en el que diserto temas como: Introducción a la Gnosis. El triángulo de las Bermudas. La cuarta dimensión. El rayo de la muerte. El despertar de la conciencia. Los chacras y su despertar. Lamasería tibetana para rejuvenecer. Meditación trascendental. En manejo de la magia. El poder de los mudras. El Kundalini. Influencia planetaria en el hombre. La iniciación el en antiguo Egipto. Sexo yoga y El rayo del superhombre.

La hora es a las 8 de la noche y la entrada es libre. Gustoso compartiré los conocimientos que a lo largo de 34 años de experiencia he adquirido en base a mis investigaciones paranormales y al conocimiento adquirido en diversas escuelas iniciáticas. Cuando el discípulo está preparado aparece el maestro y muchos buscadores de la verdad tienen la oportunidad de obtener la clave para buscar a ese maestro que cada quien lleva en su interior.






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8. Bibliografía

§    Jean- Poul Corssetti, Historia del esoterismo y de las ciencias ocultas, Cap. Orígenes del esoterismo a principios de la época cristiana,  Traducción de Eduardo Gudiño Kieffer. Ed. Larousse Argentina S.A.I.C. 2º Edición, Buenos Aires, Argentina. 1993. ISBN 950-538-905. pp.44 a 49.

§    Etienne Gilson, La Filosofía en la edad media, Desde los orígenes Patrísticos hasta el fin del siglo XIV. Cap. II- El gnosticismo del siglo II y sus adversarios, Versión española de Aresenio Pacios y Salvador Caballero, Segunda edición. Biblioteca Hispánica de Filosofía. Editorial Gredos, S. A. Madrid 1972, España. Depósito Legal: M. 959-1972.  pp. 35  a  41.

§    Antonio M. Baggio - Gerardo A. Suárez, “New Age” ¿Moda o desafío?, Cap. Una gnosis para el 2000. Editorial Ideas Ciudad Nueva. Colección: Cultura y Sociedad. Buenos Aires, Argentina. 1994. ISBM 950-586-077-3. Pp. 28.

§    Francisco Sampedro Nieto C. M. SECTAS y otras doctrinas en la actualidad, Primera Parte, Los precedentes Históricos de las Sectas. Editado por el Consejo Episcopal Latinoamericano  (CELAM). Colección Autores Nº 2. Santafé de Bogotá D. C. Colombia. 1995. pp. 18  a 19.

§    Luisa Jeter de Walker, ¿Cuál Camino?, Editorial Vida. Miami, Estados Unidos de América, ISBM 0-8297-2039-1. Segunda Edición ampliada 1996.

§    Gerald Messadié, El Diablo, Su presencia en la mitología, la cultura y la religión. Colección Enigmas del Cristianismo. Ediciones Martinez Roca, S. A. Traducción: Joseba Biozdum. Barcelona, España, 1994.

§     Frank P. Barrios Gómez. Ejecutivo internacional y director del Instituto Gnóstico de Antropología y del Instituto de Ciencias Esotéricas A. C de Xalapa, Veracruz. Artículo on line “El gnosticismo moderno”.














Índice:

1.                  Introducción

2.                  De Filón a la revelación Cristiana: Orígenes gnósticos

2.1       Filón de Alejandría, del misterio al misticismo

2.2       Neopitagorismo

2.3       Neoplatonismo

2.4       Más corrientes en estas corrientes

3.         El Gnosticismo propiamente dicho

3.1       Fe y razón: el planteo gnoseológico

3.2       Dualismo, Panteísmo, Filosofía.

3.2.1    El dualismo marcionita


3.3       El panteísmo de Basílides y la filosofía valentiniana

4.         Antropología gnóstica

4.1       Moral gnóstica

5.         Valoración desde la perspectiva católica

5.1       No comprenden la Encarnación

5.2            Desprecian la Pasión

5.3            La creación

6.         Conclusión

     
7.         Apéndice I          

8.         Bibliografía         

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