A veces nos pasa que nos dicen cosas fenomenales, ché que bien lo que haces, o, que bueno que haya gente como vos…no me jodas…a ver si ahora nuestro terrible falsa humildad nos hace decir, - pero qué bueno loco, mirá cómo la gente se da cuenta de las cosas buenas que hago…jajajaj…Mirá si hay cosas pelotudas en la vida para creerse, pero en el momento que estas recibiendo la felicitación por algo que uno está creyendo que es bueno, al mismo tiempo estas recibiendo un – se ve que estás al pedo, ¿no tenés otra cosa que hacer?
Nada es lo que parece dicen por ahí. Nada de felicitaciones hipócritas ni humildades falsas, eso no construye en lo más mínimo una sociedad más justo, eso lo único que hace es hacer forros que se creen re útiles y se llenan hablando la boca de sus vocaciones sociales pero que no les valla a ajustar mucho el zapato porque te dejan de garpe.
Lo que nos creemos justamente son esas cosas, pelotudeces que nos suelen decir más que para adaguarnos es pa ver o que ventaja te pueden sacar o sumarse a “tu proyecto” como si algo fuera de uno en esta vida, y después serrucharte el piso. Si, si claro que hay gente honesta y va para adelante, sino este mundo seguro sería un mundo mas de mierda del que suele ser, moriría mas gente de hambre de la que ya muere, y habría más hijos de puta gobernándonos. Es obvio que lo que ya vemos hecho mierda, sería mucho peor que lo que ya es, sino hubiera gente que dá su vida por causas nobles. Pero de esto es muy sencillo hablar y hacerse uno el que “comprende” el sufrimiento de los demás y esas cosas. Mejor que decir es hacer, decía un gran líder latinoamericano, ¿Cómo? ¿no sabe a quien me refiero?...ah!...Juan Domingo Perón…suelo usar algunas palabras de él muchas veces.
Si, nos creemos el chamuyo ese cuando nos dicen, pero que tipo o que mina inteligente, que bien que habla y en el fondo no te entendieron una mierda o simplemente como quedaría mal decirte otra cosa, te felicitan falsamente. Andá a cagar, te venís ha hacer el súper solidario o el súper comunitario y resulta que nadie conoce tu casa…¿es raro no?
Te la crees y no es sencillo no creérsela, un día te aplauden porque hablaste lindo y al otro ante la más minima cagada te entierran lo más profundo que pueden. Forros y pelotudos habemos en todos lados, porque todos de una u otra forma tenemos algunas de estas características o solemos ser así. Pero claro, es más fácil ver la mierda en el ojo ajena, cuando la tuya te tapó hasta la cabeza.
Porque son pocos los que laburan gratis, porque a ver…GRATIS?...lo que se dice Gratis, no creo que sea solamente no recibir ningún sueldo, es más que eso. Gratis labura no solo el que no cobra, gratis labura el que no tiene otro interés que el del otro, que se caga un poco en sí mismo y en las convenciones, para dar todo por el otro, el que si tiene que dar un paso al costado lo da, el que está dispuesto realmente su vida en lo que brinda, el resto, es puro voluntarismo que abriga sentimientos muy, pero moooy extraños. Y tarde o temprano aparecen esas mierdas ocultas en todos.
Bajá la ventanilla sorete…
Así le dijo un pibe de unos siete años, al conductor de un coche muy caro, de esos modernos, el pibe tenía en la mano un secador de vidrios que le había agregado un palo porque seguro no llegaba hasta el centro del parabrisas de los autos.
El pibe le mostró la botellita y le ofreció limpiar el vidrio, (parece mentira en ese momento estaba escuchando “el idiota” de y por León), al tipo parecía agrandársele el indice para de decirle que no, mientras el nene le hacía un gesto como que si no tenía una monedita. Se ve que el chico esa fría mañana de julio, no había empzado bien el día, “vaya a saber porqué …¿no?”…pero no sea pelotudo, cómo se va a hacer esa pregunta, pase una semana y con la panza con ruidos a ver que si tiene ganas de sonreír.
El tipo desde adentro miraba a chico con más terror que miedo, y con un gesto despectivo reiteraba el típico no con el índice. El nene se acerca con uno más uno de cada lado mi auto, y me dice, ¿hace frío don no?... Mierda…pensé mientras tenía uno de cada lado del auto dándole duro a la mugre del parabrisas de mi auto, qué te puedo decir yo de frío güachín, si el que durmió en la calle anoche con 0º, fuiste vos, no yo.
Qué cagada hermano, ahí comprendí más la letra de León cuando dice… “esa manito que golpea el vidrio, te hace revolcar en tus pobres triunfos”…
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