De la duda a la desconfianza mundial...

De la duda a la desconfianza mundial, lo que aterra es la conspiración y lo que da mas terror es la posibilidad de que sea cierto. Nos estamos convirtiendo en un mundo bipolar que no resiste más análisis que el peligro del ser humano contra si mismo. Por un lado los que manejamos informaciones, conocimientos, adquirimos y desechamos bienes y servicios; por el otro lo espectadores que sólo aspiran a comer o vivir un día más o simplemente ruegan ser muertos para no padecer mas el hambre y la desesperación juntamente con el sinsentido y el olvido de lo gobiernos. Hay elementos claros indubitables que nos muestran claramente violentos y hostiles, entre nosotros y con lo que nos rodee. Pasa muy poco, extremadamente poco diría yo, que nos encontremos con mensajes de esperanza y mejoría, pues (y es lamentable decirlo), los medios de comunicación masiva se convierten en vendedores de desilusión y destrucción. Hay peligros claros, la construcción de un ente dominador siempre latente fue una tarea en que la naciones poderosas y las no tanto ( pues siempre hay cómplices), se ufanaron por lograr, desde la lejana Babilonia, pasando por Egipto, Grecia, Roma, Alemania y EE.UU. Es estúpido creer que nos enmarcamos en un contexto de posibilidades, en realidad la lucha no ha cambiado, pues por lo único que se lucha es por lograrlo verdaderamente. El sistema, (como queda bonito llamarlo), está repleto de imposibilidades para la gran mayoría. Nada se ajusta a ninguna necesidad mas que la de la misma maquinaria, que explota, excluye y domina. La solidaridad convive con la codicia y la desmesura es un arma perversa que está en manos de unos pocos, porque la unica desmesura que conoce la gran mayoría es la falta de comida, por ende, de justicia. De todo el mundo se no llama a apoyar revoluciones, a protestar contra tantas cosas, que esos llamados que cada vez son más y cada vez menos claros a la vez, obstruyen cualquier elemento de verdad. Estamos desde hace 50 años protagonizando el cambio propicio para que unos pocos sean lo dueños de todo, vemos con bronca que lo macro continúa dominando a lo micro, salvo en la carrera armamentista disfrazada de evolución científica. Hay llamados a la conciencia en todas las redes sociales mas o menos serias, aunque a veces los argumentos no sean, ni los mas preciados ni los mas benévolos. Seguimos buscando afuera lo que debemos cambiar por dentro antes que nada. Pero sin embargo existe aún el bien, un bien que no cesa, aunque su contraparte lo viene derrotando siglo tras siglo. Ya desde niños no criamos con las imágenes de héroes que sabemos no existen y pretendemos por un tiempo convertirnos en ellos. Mientras que no volvamos a ser ilusoriamente héroes y juntemos esa ilusoriedad para el bien ajeno y propio, mientras sea tan difícil, explicar que el hambre del nuestros hermanos es un delito de lesa humanidad y que libertad  mas que un derecho es la convicción de estar viviendo en ella. Mientras sigamos dejando que nos obliguen a NO-SER. Esa ilusoriedad necesaria para hacernos creyentes de la heroicidad estará opacada por las urgencias y la apatía.

Muchas gracias…. 

Comentarios