“Eti-kar” (palabras, palabras...mas o menos...)


Término conceptual del nuevo milenio


Existe un universo de palabras dichas y no dichas, - incluso palabras a-dictas- ,  las que se mencionan con más o menos pomposidad o decoro,  en el diccionario o los llamados “libros de texto”, cosa curiosa, puesto que me ha sido muy difícil (hasta incluso el miso libro pseudo-feminista, tan famoso por tener hojas en blanco) encontrar un libro sin texto.

Las palabras corren, van vienen y… con tu boca se entretienen. Otras veces con tus pensamientos o hasta incluso con la lengua. En fin.

Lo cierto es que, pensado estupideces y con mi mínima experiencia de estar frente a personas que supuestamente están siendo “educadas”, en algún que otro claustro, institución, etc… más o menos privado o de gestión no se qué, me encontré caminando por una calle oscura del barrio porteño (no “pro-teño”) de Constitución. Fue entonces que  me empezó a acompañar como si fuera un leve sonido del más allá o el mas acá, este nuevo término extraño, “Eti-kar”.

¿Y cuál es el sentido de semejante tontería pensé? Bueno. Uno ha leído de todo y comprendido de casi nada, pero lo poco que comprende y hasta suele entender, lo llevan a construir algunas cosas como esta, “Eti-kar”

Podríamos arrimar algunas razones para su existir en el vocabulario profundo, frívolo o atorrantístico y callejero, estudiantil o catedrático, de la siguiente manera.

“Eti-kar”: Es un término que, enriquecido por una serie de concepciones antiguas, actuales y por venir. Viene etimológicamente de varias palabras. He aquí algunas de ellas; ética, etiqueta (en todas sus acepciones o sentidos), etiquetar, quitar, entre muchas que no se me ocurren en este momento, pero sobre las que podemos lograr asociar, de la siguiente manera con la mentada “Eti-kar”.

Eti-kar y la Etica: Uno puede imaginarse a la ética como una materia dentro de la filosofía o como una conducta que se debe tomar luego sesudas reflexiones más o menos morales, lo cual genera en muchos aspectos varios inconvenientes de tipo psicológico y por lo tanto, conductual. He aquí la colación, uh perdón, no, digo, la solución. Cuando le pregunten si usted sabe o conoce de ética, si tiene ética o su concidera que su proceder es ético, lo mejor será decir  “mi proceder es absolutamente Etikario”. De esta manera su interlocutor se retirará absorto y lleno de envidia por no conocer semejante concepto de lo que la ética es.

Eti-kar y la etiqueta/etiquetar: Algunas personas, yo preferiría llamarlos gente, se visten de etiqueta para algún evento, si es que se puede llamar así a una comilona llena de opulencia e hipocresía. También cuando queremos ponerle algún nombre o hacer referencia sobre una conducta o respecto de un “tipo” de persona, decimos y asumimos que ponemos etiquetas. Algo distinto ocurre con la ropa en su reverso interno superior y alguna otra parte de una prenda, puesto que vemos “la etiqueta”, la cuál nos lleva creer que es de buena o mala calidad, que es de algodón u otro material, o simplemente el talle, todas ellas son etiquetas.  Etiquetamos en la llamada red social, más famosa y lucrativa del mundo, y decimos o leemos, “fulana fue etiquetada” o “te etiquetaron en tal o cual foto”. Esto afirma que queremos o llamarle la atención de alguna manera, o recordarlo, o tenerle presente, o algo así. Por lo tanto a las gentes que se visten de esa forma tan coqueta podríamos decir “se  vestió etikariamente”. O cuando decidimos decir algo de alguien, diremos: yo lo eti-karé como que es el eti-kariamente boludo alegre”.
O cuando vemos a poner la mentanda red social virtual el nombre de otro socio de la red le avisamos mas o menos de esta forma “ te  etika-rié” o “te he eti-keriado”.

Así nuestro nuevo término permitirá sacarnos de algunos prejuicios a la hora de decir algo sobre alguien, de defender una determinada acción o posición, e incluso al momento de llamar la atención a través de Internet. Eti-kar, puede ser un concepto, acción. Término que podrá quitar prejuicios en la ética, juicios en la estética y absolutismo en la psicología cotidiana.

Vale decir que Eti-kar, se puede convertir en la nueva palabra que te saque de muchos inconvenientes, lingüísticos, conductuales y sociológicos. Así entonces uno podrá decir yo practico un verdadero eti- kerismo”  ya que incluso en lo afectivo-filosófico le puede ser útil.

Eti-kar, es el anti-verbo, ya que no se rige por ninguna combinación o conjugación de los mismos. Utilizando solamente “Eti-k” (al principio de un verbo, adverbio o acción) usted podrá combinar infinidad de veces y formas ésta composición escrita y verbal, para referirse a una gran cantidad de cuestiones y cosas, sin ningún problema ni parangón.

Piénselo…. Eti-karisimamente  hablando…piénselo… 
                                                                                                                                   

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