Los vi juntos, erguidos ambos. Sostenidos por sus propias raíces, creo. Ambos maduros por alguna razón, no sé. Ambos son naturaleza. Pero algo les había pasado y les pasaría ¿cómo descubrirlo? Allí a varios miles de metros, cerca de un puente, debajo de la ruta, al lado de un lago. Ellos, Ellas, El y Ella, ambos eran, son más de lo que yo vi, seguro. No me interesa el género.
Pero muy distintos entre sí. Al menos, eso aparentaban.
¿Por cuál empezar? Bueno, ambos tienen misterio y vida. Veamos… Lo primero que me impactó fue verlos juntos y tan distintos, conviviendo bajo el mismo cielo, cerca del mismo lago, casi en el medio de la nada, lejos de la Villa serrana de Córdoba.
Uno de ellos parecía vencido, lastimado mortalmente.Un rayo quizá. Pero a mi juicio, misteriosamente vivo. Yo me dije: - Ya nada puede dar, si apenas existe en pié. Luego me dí cuenta de algo, ese que estaba casi muerto, me demostró que sin frondosidad, sin verdor, tenía aún mucho por hacer y es muy seguro que mucho hizo. Aquel, que a la vista no podía dar nada, me dejó ver el vuelo de los pájaros, el sonido de un benteveo, el cielo azul de fondo. Sí. Seguro el hermano más fuera de estética que en apariencia estaba por el suelo y casi muerto. Le alcanzaba con el casi, para sostener más vida sobre sí, para dejarme ver el cielo azul al admirarlo, para soñar que aún, mas que verdor, tiene la dignidad de aquellos que tocando fondo apuestan a la vida.
¿El otro? El otro, muy verde. Robusto y gracioso, sus manos sostenían todo lo que andaba cerca de él. Parecía más fresco y perfecto diría yo. ¿Qué decir de aquello que se ve verde y joven? Bello, joven. Totalmente diferente al anterior. Pero claro, es fácil mostrarte saludable cuando te vez joven y es prometedor aquello que se ve verde, un durazno, una naranja, una frutilla….cada ser, parece que antes de convertirse a la madurez, necesariamente tiene que estar…verde.
Estos dos igual estaban juntos. Uno verde, el otro seco, uno lleno de vida, el otro muerto o casi al borde de la muerte. Pero ¿cuál de los dos sería el maduro? ¿No sería que alguna travesura dejó al “seco” justo frente a un rayo? ¿No sería que el verde estaba verde desde hacía mucho y simplemente más allá de su verdor era sabio y que por eso se mantenía verde?
La cosa es que ambos estaban casi pegados, el verde y el seco, el feo y el bello, el fuerte y el débil…todo esto. Según aparentaban a mis ojos, quienes los juzgaban, o las juzgaban, o lo juzgaba a el y a ella. Tal vez si sólo los tocaba con fundía a uno por el otro. Si sólo los olía, tal vez olieran muy parecidos, si los hubiera lamido habrían de tener un sabor similar….Tan distintos, tan iguales…
Pero… ¿Qué los mantenía juntos?.....
Tal vez el amor y la amistad…¿ o no?......
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