Estaba lleno de tipos el bar


Parecía una revolucionaria, de los setenta tal vez. No decía nada, llegó mirando a todos lados y no escatimó en provocaciones. Una voz ausente y una mano obscena lo dejó al tipo sin habla.

-          Un cosa es el erotismo, otra la entrega. Dijo

El tipo no sabía que decir, entre lo que tenía adentro y lo que pensaba meter, estaba mudo. Como un idiota extendió su mano sucia para tocarla, temblorosa

- Una cosa es el erotismo, otra la estupidez . Dijo la piba.

El humo fue repentino, no menos que el ruido, la malicia en sus ojos expresaba venganza. El tipo cayó al suelo desplomado, vá, con un poquito de plomo. Y ella dijo una vez más, algo...

-          Una cosa es que te aguante, otra que no me canse, ¡Idiota! Lo escupió y se fue. 

Nada fue igual en aquel bar del oeste, ahora hay más mujeres que hombres…



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